Nunca podré decidir por ti...
Tampoco influir en lo que decidas...
Y no creas que no me siento tentado a hacerlo...
Pero es que cuando eso sucede...
Lamentablemente...
Condiciono cada uno de tus actos...
Y es allí cuando pierden ese toque sublime y maravilloso que da el saber que cada uno de ellos nace originalmente de tus deseos e impulsos más profundos y no de la necesidad de hacer sentir bien, como un mero compromiso, a quien te ama tanto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario