Un poema que le sirvió a Nelson Mandela para soportar tantos años de encierro por creer en una Sudáfrica de inguales.
Escrito por el poeta inglés William Ernest Henley, quien de niño sufrió una tuberculosis que lo confinó a vivir por años en una cama y le llevó a perder una de sus piernas, Invictus o “invencible” representa la lucha interna de un joven que a pesar de sentir que es castigado y lastimado por diversas tragedias personales, aun puede mantener su cabeza
erguida.
Invictus
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestaeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el horror de la sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
Luego de ver la pelcula que lleva su nombre, me ha sorprendido seguir conociendo la historia de Nelson Mandela. Cuando los hombres nos empeñamos en el método napolenico de “divide y vencerás”, o la pregunta “200 años no fueron suficientes?”, este ejemplo de paz y humildad soportó estar encerrado por 27 años para luego salir a unir un país que sufría una fuerte división interna por la explotación de los colonos contra los pueblos originarios de Sudáfrica, hecho que se conoció mundialmente como el apharteid.
Mandela no llegó a vengar la soberanía violadada de su pueblo por una minora blanca. En su alma estuvo presente el perdón y la unión como armas poderosas.
Cuán difcil de creer es esto, pero es real. Casi tres décadas siendo castigado y comprender que el camino para salvar a su tierra era la unión y la paz, y que las venganzas personales sólo los llevarían a una desgracia…
Cuánto amor patrio debe existir para demostrar al ciudadano que te ha odiado por algo tan simple como el color de la piel, que el camino no era la venganza ni la confrontación, y que lo que el soñó toda la vida fue una Sudáfrica de iguales, no una de blancos y negros separados por diferencias raciales ni étnicas.
Un gran hombre Mandela y un gran mensaje el que lleva consigo este poema Invictus y la pelcula inspirada en el…