domingo, 9 de agosto de 2009

Que orgulloso me siento hermana

Que feliz me siento hoy. La veo y no puedo creerlo. La niña deja de ser la mocosa de siempre y comienza a dar pasos agigantados hacia el éxito personal y profesional. Aun recuerdo sus gracias de niña y mis ganas de que la naturaleza fuera distinta y mandara palito y bolas y no una nena. Hoy me invade la nostalgia y recuerdo todas las cosas que he podido compartir con ella.

Muchos dicen que se parece a su hermano (yo), que es como verme hecho una niña. Supongo que tienen razón, ha sido tanto el tiempo que hemos pasado juntos que la similitud tiene que ser muy grande. Hoy me desperté y vi su desordenado cuarto, su teléfono olvidado, su cartelera alocada y descubrí que la amo mucho y que en definitiva hoy se parece muchísimo más a mi, pero que también comienza a tomar su propio rumbo, a definir su propio temperamento y personalidad.

Se supone que esta mañana iba a Urbe a su primer día de trabajo. Ayer la sentí un poco decepcionada porque quizás no ha comprendido aun que todo hay que dejarlo en manos de Dios. Yo no necesito ver sus publicaciones en un periódico para sentirme bien orgulloso por lo que escribe. Por ejemplo su nota de los vecinos y la del día sin agua, demuestran como una persona puede hacer una crítica social y política partiendo de un hecho tan cotidiano como una fiesta o una mañana sin agua. No importa donde te publiquen, lo importante es que lo que escribas sea realmente bueno y crea hermana querida que cada día lo haces mejor.

Digame sus comentarios a mis notas desgarradas, tan centrada, tan madura, tan objetiva en los momentos difíciles. Siempre he dicho que de los tres zapaticas la que mayor proyección tiene es Oriana, por como ha avanzado, por lo que ha logrado y la manera tan apasionada de asumir cada rol que emprende.

Hoy más que nunca se que mis dos hermanos son grandes tesoros, que son seres maravillosos que han logrado sus sueños con constancia, trabajo, sacrificio y honestidad. Nadie fuera de nuestros padres nos ha regalado nada, hemos obtenido lo que tenemos con esfuerzo y espero que podamos continuar haciéndolo de esta manera...

Oriana, no importa que suceda hoy, quiero que sepas que tu hermano te ama, te adora, te admira y quisiera haber sido a los 20 como lo eres tu hoy. Vas por buen camino hermanita querida, en serio que sí, recuerda que lo importante es no rendirnos y creer con fe en lo que hacemos.

TE AMO HERMANA QUERIDA...

1 comentario:

Helen Nakary dijo...

Guao doninyer, es de admirar la forma en que amas, a tus hermanos; sobre todo a orianita, que además de ser una excelente persona, también se le llenan los ojos de dulcura y de dicha cuando habla de sus hermanos, en especial tu. No dejes de escribir, porqué como le dije el otro día a una amiga; blogs como estos, son los que hacen que uno por un instante, se transporte a otro mundo para asi escapar de nuestra propia realidad. Besos!