domingo, 11 de enero de 2009

¿Impredecibles y necesarias?

Acá un texto de un buen amigo que quisiera compartir con el resto de mis compañeros. Este es un espacio para el debate, todos podemos participar...


Yomar José Araujo
Etimológicamente se conoce con el término de werra, con el significado de contienda, su equivalente latino es bellum, y de esa palabra han quedado en español las voces bélicas, belicosas, beligerantes. Partiendo de este concepto, se sabe que la guerra es algo que siempre ha existido, en todos los aspectos, aunque de manera distinta está siempre presente aunque no se quiera.
Desde el punto de vista filosófico, la guerra no se podría llamar como ilícita, ya que siempre existirá el derecho de la autodefensa o la legítima defensa contra el enemigo cuando ataca de manera injusta a un objetivo. Sin embargo, para que esta sea ilícita realmente se deben conjugar una serie de características fundamentales. Tomando en cuenta que la principal es el no perjuicio de terceros durante su desarrollo. ¿Pero existe alguna manera de evitar esto?
A través de los años y luego de la segunda guerra mundial, ha quedado demostrado que la mayoría de las pérdidas son civiles, siendo la defensa del bien público, el riesgo que puedan tener los mismos agredidos. ¿Pero será considerada la matanza injusta?
En el libro El arte de la guerra, en unos de sus párrafos, se menciona, “La guerra hay que ganarla antes de declararla o de que existiera en si misma”. Está claro que quien va a la guerra no quiere nunca perderla y hará todo lo posible para dominar al enemigo. Sin embargo, si compramos esta idea con el pensamiento moderno de la guerra, podemos obtener lo que es la guerra justa, que en sus principios fue representado por Tomás de Aquino. Además, se conoce que la guerra moderna es la continuación de la política por otros medios y que el fin del mismo es desarmar al enemigo. No exterminarlo, naciendo de acá el desarme mutuo, lo que imposibilita toda guerra y da paso a la política.
La manera en la que se inicia una guerra es a veces impredecible, tomando en cuenta, los propósitos de los combatientes. Si partimos del ejemplo de las guerras romanas y su objetivo militar principal, era tomar control de los combatientes contrarios, para incluir al pueblo una vez conquistado al imperio. En el pasado decir que existían reglas para una guerra seria mentir. Sin lugar a dudas, esto ha variado a lo largo de la historia. En la actualidad, se hace distinción entre conflictos armados y guerras. Partiendo de acá, un conflicto armado sólo sería guerra si los beligerantes declaran de manera formal la misma.
La guerra en la mayoría de los casos debe estar fundamentada en una razón, sea buena o mala. Sin embargo, no en todos los casos se da esto. Desde la invasión de los Estados Unidos a Irak, se ha demostrado con la justificación de existencia de armas de destrcción masiva, que la misma falló. Pero de igual manera la guerra continua y día a día nos damos cuenta que esto tenía otras intensiones.
Para finalizar, la guerra es una de las viejas formas de relación entre Estados. Suponiendo esta el enfrentamiento organizado de grupos humanos armados, con el propósito de controlar recursos naturales o humanos. Pero está claro que jamás existirá una guerra justa. Además, debe estar fundamentada, controlada de tal manera de incluir a terceros, esperemos que algún día la sociedad entienda, que es algo que nunca podrá erradicarse, pero si se quiere en la medida de lo posible se puedan evitar para el beneficio del mundo entero…

3 comentarios:

Alexander Zapata dijo...

Yomar, te formulas un planteamiento bien argumentado pero que considero injusto. Las guerras no son necesarias, bastará ver los procesos históricos liderados por Ghandi en la India o la lucha de Mandela en Sudáfrica para entender que en paz y con mucha paciencia se logran los objetivos más complicados.
La violencia, sin importar el lugar de donde provenga, siempre será el arma de los que no tienen la razón.

Anónimo dijo...

tdlg!!!

Dagnia dijo...

Recrear la etimología de una palabra, para mi, no es exactamente argumentar. Don, efectivamente, la guerra es sólo necesaria para quienes participan en el lamentable negocio armamentista fundamentado en la desviada triada poder-política-guerra.
Yomar, lo que siempre será necesario es la capacidad de mantener las mentes abiertas para la contínua negociación (en paz)ante los naturales procesos de cambios y su natural diversidad